viernes, 14 de diciembre de 2012

La falsa sinceridad...


Tal vez te preguntes, pero ¿la sinceridad no es verdadera? ¿existe mentira en la sinceridad?

Pues si amiga, hay muchas mujeres que están siempre con esa palabra en la boca: ¡Ah! Estoy siendo sincera…

Y en realidad, todo esto no es más que una falsedad. Ella usa “esa” supuesta sinceridad para satisfacer sus propios intereses. La prueba de eso es que muchas acaban con su matrimonio, para caer en brazos de otro hombre, porque están locamente apasionadas, y dicen con toda su fuerza que fueron sinceras. Otras, delante de ciertas situaciones adversas, actúan por impulso, con los nervios a flor de piel, en total desequilibrio y tienen la “cara dura” de decir que todo lo hacen en el nombre de la sinceridad.

También existen aquellas que incluso asumen sus debilidades, tales como, inseguridad, timidez, manías, defectos, malos hábitos, pero no perseveran en su búsqueda del cambio.

¿Es eso sinceridad?

¡Todo mentira! Pura mentira. Esta sinceridad es malvada, y solo busca defender su posición delante de los demás. Actúa de forma precipitada y no piensa en las consecuencias que puede acarrear, tanto en su vida, como para quien la rodea.

Que quede bien definido:

- La verdadera sinceridad se basa en la Palabra de Dios y no en lo que se siente, pues el sentimiento es incontrolable, no es racional y mucho menos mide las consecuencias.

Viviane Freitas

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