martes, 17 de septiembre de 2013

Quiero ser esposa de pastor

“Tengo el sueño de ser esposa de pastor, pero en mi iglesia hay tres más con ese sueño, y ellas me dicen que no tengo llamado, dicen que yo no me parezco a las esposas, me excluyen de los propósitos que hacen y me quedo con un signo de interrogación en la cabeza, aun intentando olvidarme, no lo logro.


Pienso que soy fea, que mi tono de piel no condice con el de las esposas, que mi manera de hablar no tiene nada que ver con el de las esposas, me quedo pensando en que no tengo ninguna chance. Yo quiero ser esposa porque tengo el deseo de ganar almas y darme por ellas en todo el mundo. A veces pienso que todo esto que estoy pasando forma parte de mi futuro testimonio, pero me gustaría oírlo de su parte, por favor respóndame”

Querida amiga,


Como dijo el propio Señor Jesús: “La mies es grande y pocos son los trabajadores”.

No dejes que nada ni nadie arranque este sueño que hay dentro de ti, no esperes que las personas te apoyen, por lo contrario, cuanto mayor sea tu lucha mayor será tu testimonio.

Ninguna esposa de pastor es igual, no importa la belleza, nacionalidad, raza, color o grado de escolaridad. Para Dios, lo que cuenta es nuestra comunión con Él, al final de cuentas, ninguna de nosotras tenemos condiciones pero Él nos capacita de acuerdo a nuestra entrega.

Si el deseo de ganar almas es verdadero, eso es lo que importa.

Quien sirve al Hijo, el Padre lo honrará. Si estás preocupada con algo, preocúpate en agradar a Dios.

Pues así como Él vio el corazón de David, y lo escogió entre muchos otros hermanos que aparentemente tenían muchas más condiciones que él, así Él hará contigo.


Por Eunice Silva

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