Cuando hablamos de amor y de pasión, muchas personas confunden estos sentimientos pensando que son lo mismo. Pero, son totalmente opuestos.
El amor es una semilla y, con el paso del tiempo, el Espíritu Santo no deja que la relación caiga en la rutina y hace que el amor, inicialmente pequeño, crezca y vaya madurando.
El amor ve los errores, pero supera todo y lo soporta. Muchos dicen que el amor es ciego, pero se equivocan, pues esto no es amor, es pasión.
La pasión es un sentimiento que viene como el fuego, las personas se conmueven y solo admiran la belleza física de la otra. Estando cegadas, no pueden ver los errores que cometen y, movidas por una gran pasión, se olvidan de todo y pasan a vivir una aventura. Entonces cuando se apaga el fuego, se empiezan a ver los defectos.
No deje que la ansiedad engañe a su corazón. Tenga fe, confianza y crea que Dios tiene algo grande para Usted.

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