domingo, 15 de septiembre de 2013

Falta de honestidad en la pareja

Todos los buenos matrimonios exigen honestidad y discreción de ambas partes. Tanto el hombre como la mujer deberán empeñarse en decir la verdad el uno al otro, como enseña la Biblia: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.”, (Efesios 4:25) y “No mintáis los unos a los otros…”, (Colosenses 3:9).

Los buenos matrimonios dependen de la confianza, y una mentira descubierta destruye esa confianza. La esposa que descubre que su esposo le mintió en algún tema imagina que también podrá mentirle en otros… Aunque él esté diciéndole la verdad.

Lamentablemente, aquellos que practican el engaño con frecuencia creen arrogantemente que son muy inteligentes para ser castigados.

El mentiroso puede a menudo cubrir su engaño durante algún tiempo, pero las mentiras suelen ser descubiertas.


La esposa que le esconde información a su esposo también está practicando el engaño, que es una forma de deshonestidad. La sospecha convertida en certeza, que resulta cuando el engaño es descubierto, es lo que destruye la relación.

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